Despedida y cierre

Hace años, cuando no había televisión las 24 horas del día, después de la despedida de la programación se ponía la “carta de ajuste”:

He pedido ayuda a la inteligencia artificial sobre lo que opina sobre dejar un trabajo en la universidad y despedirse con gratitud. no como un acto puntual, sino como un proceso interior y relacional que puede vivirse como un rito de paso.

1. ¿Qué significa “dejar algo …”?

Antes de pensar en actos concretos, conviene preguntarse: ¿qué quiero que permanezca cuando yo ya no esté físicamente en la institución?
Algunos ejes útiles para reflexionar:

  • Huella humana: cómo se han sentido tus estudiantes y colegas a tu lado (respetados, desafiados, cuidados, inspirados).
  • Huella intelectual: ideas, líneas de trabajo, metodologías, asignaturas, materiales, proyectos que otros puedan continuar o adaptar.
  • Huella ética: qué valores encarnaste (coherencia, curiosidad, rigor, sentido crítico, servicio público).
  • Huella comunitaria: redes que tejiste, puentes entre departamentos, universidad‑sociedad, generaciones de estudiantes.

Una pregunta poderosa para trabajar en ello es: “Si mis exalumnos hablaran de mí dentro de diez años, ¿qué tres palabras me gustaría que usaran?”. por ejemplo.

2. Preparar el camino interior

Despedirse implica una especie de duelo: dejar de ser “la persona/el profesor/la profesora de…” para reconstruir la propia identidad más allá del rol docente.
Desde la psicología, ayudan estas líneas de trabajo personal:

  • Aceptar la ambivalencia: es normal sentir alivio y entusiasmo, y a la vez tristeza, miedo o rabia. No hay emociones “incorrectas”.
  • Reconocer la propia historia: mirar la trayectoria con una mezcla de orgullo humilde y compasión por los errores cometidos.
  • Cerrar ciclos: identificar conversaciones pendientes, disculpas que ofrecer, agradecimientos que nunca se dijeron.
  • Visualizar el después: imaginar cómo quieres que sea tu vida sin la rutina académica (proyectos, cuidados, tiempo, propósito).

Una práctica sencilla de reflexión podría ser: escribir una carta privada a tu “yo” joven que empezó en la universidad y otra a tu “yo” de dentro de cinco o diez años.

3. Construir “lo que queda” en la práctica

“Lo que queda”, lo que dejas, se concreta en gestos repetidos en el tiempo, no en una gran ceremonia final. Algunas posibilidades en el contexto universitario:

  • Mentoring consciente: dedicar tus últimos cursos a acompañar a colegas jóvenes, compartir no solo “técnicas” sino criterios, límites y aprendizajes de errores.
  • Documentar tu experiencia: dejar guías de asignaturas, bancos de actividades, rúbricas, buenas prácticas, casos reales contextualizados, advertencias sobre “trampas” habituales.
  • Cuidar la transición: preparar a quien te sucede, invitarle a tus clases, co‑diseñar evaluaciones, explicarle la “cultura informal” del centro.
  • Abrir puertas: conectar a exalumnos, colegas, contactos externos para que la red que tú tejiste siga viva sin depender de tu presencia.
  • Modelar el final: mostrar que también el cierre puede vivirse con dignidad, humor, sinceridad y humanidad, ofreciendo así un último aprendizaje tácito.

Una pregunta útil: “¿Qué cosas solo están en mi cabeza que, si mañana desapareciera, se perderían? ¿Cómo puedo hacerlas transferibles?”.

4. Cómo despedirse con gratitud

La despedida es tanto un acto comunicativo como emocional. Para hacerlo de forma consciente:

A quién quiero despedirme

  • Estudiantes (actuales y antiguos).
  • Colegas cercanos y lejanos.
  • Personal de administración, conserjería, biblioteca, servicios que han sostenido tu trabajo.
  • Dirección y equipos con los que has compartido decisiones.

Qué quiero expresar

Un mensaje de agradecimiento equilibrado suele incluir:

  • Reconocimiento: “Con vosotros aprendí…”, “Esta institución me permitió…”.
  • Verdad: sin idealizar, nombrar también las dificultades que te ayudaron a crecer.
  • Legado: “Deseo que continúen…”, “Ojalá cuiden especialmente…”.
  • Desapego saludable: transmitir que confías en que seguirán sin ti, que no eres imprescindible, pero que tu huella queda.
  • Puerta entreabierta: ofrecer disponibilidad razonable (p.ej., para una charla puntual) sin quedar atrapado en seguir “trabajando gratis”.

Formatos posibles

  • Carta abierta a la comunidad universitaria (breve, honesta, sin épica artificial).
  • Espacio de encuentro íntimo con el equipo más cercano para compartir recuerdos y aprendizajes.
  • Última clase simbólica donde, además de contenido, compartes “lo que me habría gustado que me contaran cuando yo era estudiante”.
  • Mensajes personales a personas clave que han sido significativas en tu recorrido.

Una buena prueba es esta: “¿Este mensaje se sostiene dentro de 10 años sin que me avergüence de lo que dije o de lo que callé?”.

5. Invitar a otros a reflexionar

Si quieres usar este tema para invitar a otros docentes a preparar su propio camino de despedida, puedes plantearlo como un proceso de reflexión, no solo como un trámite administrativo:

Preguntas para un taller o seminario

  • ¿Qué entiendo por tener una vida profesional “completa” en la universidad?
  • ¿Qué no me gustaría arrepentirme de no haber hecho cuando llegue mi jubilación?
  • ¿Qué legado quiero dejar a mi departamento, más allá de mi curriculum?
  • ¿Cómo puedo empezar hoy a despedirme bien, aunque me falten años para jubilarme?
  • ¿Qué necesito soltar (creencias, cargos, formas de trabajar) para dar espacio a quienes vienen detrás?

Dinámicas posibles

  • Línea de vida profesional: dibujar hitos, crisis, aprendizajes, personas clave, y compartir en pequeños grupos.
  • “Carta de jubilación anticipada”: escribir la carta que te gustaría leer el día que te vayas, y usarla como brújula para los próximos años.
  • Conversaciones intergeneracionales: juntar profesorado veterano y novel para hablar explícitamente de traspaso de saber y de expectativas mutuas.

Petronila Casado: La historia de la ‘Cieguita’ que da nombre a una calle de Burgos en el barrio de Los Vadillos

https://www.burgosconecta.es/burgos/historia-cieguita-nombre-calle-burgos-20241127185404-nt.html#vca=fixed-btn&vso=rrss&vmc=wh&vli=burgos

La calle Petronila Casado es una de las más conocidas del barrio de Los Vadillos, pero el nombre de su protagonista y la historia de bonhomía de esta mujer es digna de elogio

Es una calle con dos tramos diferenciados. La primera parte discurre un lateral del Colegio de Los Vadillos y de la parroquia de la Anunciación, en la trasera de Avenida del Cid. La segunda parte de la calle arranca desde el cruce de la calle Clunia. La calle Petronila Casado está dedicada a una mujer nacida en mayo de 1860 en la ciudad de Burgos.

Ciega y sin movilidad en las manos, fue una mujer de recia espiritualidad, que se entregó al servicio a los demás. Por entonces, el Papa León XIII había publicado la encíclica Rerum Novarum.

Este carta de la Iglesia más social es el inicio de la Doctrina Social de la Iglesia y suspuso un avance en el pensamiento sin precedentes. Si bien la encíclica señala la imposibilidad de superar totalmente las desigualdades sociales, reconoce el derecho a la propiedad privada y subraya el deber de ayudar a los demás en sus necesidades, e insiste en la importancia de establecer asociaciones de trabajadores para su defensa y promoción humana.

Ese impulso social le llevó a esta mujer a en vincular su patrimonio a alguna institución religiosa benefica y, habiendo pensado primero en los Salesianos, finalmente se ligó definitivamente a su obra personal, el Círculo Católico. Hizo grandes donaciones a obras sociales, donó el órgano de la iglesia de San Lesmes.

Se proyectó en dos campos, la caridad y lo social. En el primero visitaba, enfermos y costeo una la del edificio de asilo de las hermanitas, protegió al colegio de las Adoratrices, pero su gran quehacer fue la entrega al círculo católico de obreros a partir del año 1902. Junto con el padre Salaberry revitalizó esta institución y puso la base de la caja de ahorros y de la constructora benéfica.

Su padre fue alcalde de Burgos y su hermano Julián después. Como escribe el padre Conde en su libro ‘Burgos, su memoria callejera’ fue una mujer menos conocida de lo que merece. Petronila casado murió el 15 de marzo de 1915 en 1902 el Ayuntamiento, presidido por José Plaza le concedió el título de hija predilecta de la ciudad, el primero otorgado por la corporación municipal Petronila Casado recibía el apelativo de la cieguita cariñosamente.

A la calle Petronila Casado, en el barrio de los Vadillos, se entra por la calle Valentín Jalón; también por la calle Clunia y calle Amaya. Se accede también desde la plaza de Colón y desde la calle Francisco Sarmiento.

errores

Los errores al jubilarse suelen provenir de la fuerte identificación con el rol docente y la falta de preparación emocional o práctica. Reflexionar sobre ellos ayuda a convertir la transición en una oportunidad de cierre pleno y renovación.

Errores financieros

No planificar el presupuesto como un “sueldo fijo” lleva a agotar recursos prematuramente, ignorando que la pensión no ajusta gastos imprevistos ni inflación. [jubilistos]​
En academia, retrasar la jubilación por inseguridad económica es común, especialmente en sistemas como el español o chileno donde las pensiones no cubren expectativas. universidadsi+1
Evitarlo: Calcula gastos realistas (incluyendo salud y ocio) con 5-10 años de antelación; consulta asesores independientes, no solo bancos, y diversifica ahorros sin asumir estabilidad eterna. [jubilistos]​

Errores de identidad

Confundir “ser profesor” con “ser uno mismo” genera vacío al perder aulas, colegas y reconocimiento, convirtiendo la jubilación en un proceso solitario sin rituales institucionales. sociales.ucsc+1
Muchos dicen “haré clases hasta que no pueda más”, posponiendo el retiro y agotándose. [sociales.ucsc]​
Evitarlo: Reflexiona tu identidad más allá del rol (hobbies, voluntariado, escritura); inicia un “duelo anticipado” visualizando vida post-universidad y probando actividades nuevas 1-2 años antes. [sociales.ucsc]​

Errores relacionales

Jubilarse sin construir redes fuera del trabajo causa aislamiento social, ya que la universidad estructuraba días y relaciones. [jubilistos]​
No transferir conocimiento ni despedirse genera resentimientos o sensación de “abandono” en colegas y alumnos. [ucsc]​
Evitarlo: Cultiva amistades no laborales y proyectos comunitarios; documenta legado (guías, mentorías) y planea despedidas con gratitud para cerrar ciclos. [reddit]​

Errores administrativos

Ignorar trámites como pensiones, complementos o jubilación forzosa (70 años en España) resulta en pérdidas económicas o retrasos.[universidadsi]​
Olvidar actualizar testamentos o planes patrimoniales expone a herederos.[espanol.regions]​
Evitarlo: Revisa papeles 6-12 meses antes con sindicatos o RRHH; confirma derechos (RGSS vs RCP para profesores) y actualiza documentos legales.universidadsi+1

Errores de salud y propósito

Dejar el cuerpo “parado” por sedentarismo post-retiro acelera declive, creyendo que “hay tiempo”. [jubilistos]​
Vivir “esperando grandes planes” ignora disfrutar el presente, generando frustración.[jubilistos]​
Evitarlo: Establece rutinas diarias (ejercicio, lecturas no académicas); define 3-5 propósitos semanales realistas para dar estructura sin presión. [jubilistos]​

Burgos, su memoria callejera

“Burgos, su memoria callejera” es un libro publicado en 1995 por el padre Carlos Conde Díaz, S.I. (jesuita), editado por la Caja de Ahorros del Círculo Católico de Obreros de Burgos (actualmente vinculada a la Fundación Círculo). Se trata de una obra de referencia local sobre la toponimia y la historia urbana de la ciudad de Burgos a través de sus calles, plazas, paseos, avenidas y otros espacios públicos.

El título refleja exactamente su propósito: hacer visible la “memoria” que la ciudad conserva en su callejero, es decir, cómo los nombres de las vías urbanas funcionan como un archivo vivo de la historia, las tradiciones, los personajes, los acontecimientos y la evolución de Burgos desde su fundación hasta el siglo XX.

Contenido y enfoque principal

La obra es fundamentalmente un diccionario o catálogo comentado del callejero burgalés. No sigue un orden alfabético estricto en todas las ediciones o referencias, pero agrupa y explica el origen de los nombres de cientos de calles (más de 600 mencionadas en la época, entre calles, plazas, paseos, parques y avenidas).

El autor recorre:

  • El casco histórico (calles medievales, renacentistas y barrocas alrededor de la catedral, el Espolón, la Isla, San Juan, etc.).
  • Barrios antiguos como San Pedro de la Fuente, el Gamonal inicial, Villatoro, San Cristóbal, etc.
  • Expansiones modernas de principios y mediados del siglo XX (barrios obreros, ensanches).

Para cada nombre (o grupo de nombres relacionados), ofrece:

  • Origen etimológico o circunstancial del topónimo.
  • Personajes históricos que lo motivan (reyes, nobles, obispos, militares, escritores, benefactores, santos, etc.).
  • Acontecimientos vinculados (batallas, fundaciones, milagros, donaciones, epidemias…).
  • Evolución del nombre a lo largo del tiempo (muchas calles cambiaron de denominación tras la desamortización, la Segunda República, la Guerra Civil o la Transición).
  • Anécdotas, curiosidades y referencias documentales.

Temas y aspectos más destacados

  • Orígenes medievales: Calles que remontan al siglo IX (fundación de Burgos en 884 por Diego Porcelos), época de los condes, el Cid, los fueros, los judíos, los peregrinos del Camino de Santiago.
  • Influencia religiosa: Gran cantidad de calles dedicadas a santos, advocaciones marianas, obispos, conventos desaparecidos, cofradías, etc. (ej. calles con nombres de órdenes religiosas o advocaciones).
  • Historia nobiliaria y monárquica: Numerosos nombres de reyes (Plaza Rey San Fernando, etc.), condes, marqueses y linajes burgaleses.
  • Siglo XIX y XX: Calles dedicadas a benefactores, políticos locales, militares, víctimas de guerras, héroes de la Guerra de Independencia, figuras de la dictadura (algunos nombres de la época franquista que aún se comentan en el libro), etc.
  • Cambios de nombres: El autor explica cómo muchas calles perdieron nombres antiguos (religiosos o nobiliarios) y adoptaron otros por motivos políticos o sociales en diferentes épocas.
  • Evolución urbana: Describe cómo se formaron barrios, cómo se rotularon nuevas vías en los ensanches y cómo el callejero refleja el crecimiento de la ciudad hacia Gamonal, Villímar, etc.

Estilo y valor

Es un libro erudito pero accesible, escrito con tono divulgativo y gran cariño por la ciudad. Abundan las referencias a documentos de archivo, crónicas antiguas, libros parroquiales y prensa histórica. Incluye fotografías o ilustraciones (en blanco y negro) de plazas y calles en los años 80-90, lo que lo convierte también en un testimonio gráfico de cómo era Burgos antes de algunas transformaciones recientes.

Se considera una obra clásica de la bibliografía local burgalesa, citada frecuentemente en artículos periodísticos (Diario de Burgos, Burgos Conecta, El Correo de Burgos), entradas de Wikipedia sobre plazas y calles concretas, y estudios históricos posteriores.

El libro “Burgos, su memoria callejera” es mucho más que un simple listado de calles: es una biografía urbana contada a través de los nombres que los burgaleses pisan cada día, un recorrido apasionado por más de mil años de historia local grabados en el nomenclátor de la ciudad.

Python en Windows

Introducción al uso de Python en Windows para el scripting y la automatización

https://learn.microsoft.com/es-es/windows/python/scripting

+ Este artículo trata sobre la configuración del entorno para usar algunas de las bibliotecas útiles de Python que pueden automatizar las tareas entre plataformas, como buscar en el sistema de archivos, acceder a Internet, analizar tipos de archivo, etc., desde un enfoque centrado en Windows. En el caso de las operaciones específicas de Windows, consulta ctypes, una biblioteca de funciones externas compatible con C para Python, winreg, funciones que exponen la API de registro de Windows a Python, y Python/WinRT, que habilita el acceso a las API de Windows Runtime desde Python.

EMOTIV Ambassador

🌐 Explorando el futuro de las Interfaces Cerebro-Computadora (BCI) desde la Universidad de Burgos 🧠

La revolución de las Interfaces Cerebro-Computadora (BCI) está transformando el mundo, desde la medicina hasta los videojuegos, con un mercado que podría alcanzar los 6.200 millones de dólares en 2030, según el informe del World Economic Forum. Estas tecnologías no solo están mejorando la interacción humano-computadora, sino que también plantean retos cruciales en términos de ciberseguridad y privacidad.

Desde el grupo de investigación DINper, Diseño Inclusivo Personalizado, en la Universidad de Burgos, una institución modesta pero comprometida con la excelencia, estoy profundamente interesado en seguir explorando cómo las BCI pueden mejorar la calidad de vida de las personas. Este campo interdisciplinar abre la puerta a innovaciones en accesibilidad, bienestar mental, educación adaptativa, y soluciones para un mejor entretenimiento inmersivo.

🤝 Oportunidades de colaboración:
Estamos buscando nuevas alianzas estratégicas con empresas como EMOTIV, líder en productos de neurotecnología, y otras universidades que compartan nuestra visión. Juntos, podemos avanzar en este apasionante campo, llevando el potencial de las BCI a nuevas fronteras y fomentando el desarrollo de soluciones inclusivas y sostenibles.

🎯 Nuestro enfoque:
1️⃣ Aplicaciones prácticas en salud y accesibilidad.
2️⃣ Avances en interfaces neuronales aplicadas a videojuegos y educación.
3️⃣ Contribución a la investigación en ciberseguridad de las BCI.

Si compartes este interés o trabajas en iniciativas relacionadas, estaré encantado de conectar y explorar posibilidades de colaboración. 🌟

📩 ¡Hablemos! Unidos podemos marcar la diferencia en la vida de las personas a través de la innovación tecnológica.

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NO es nuevo. Primeras referencias que yo encontré, ya en 2010 gracias a Raul Espert de la Universidad de Valencia https://www.dailymotion.com/video/xepl6h Emotiv Epoc: Control mental de videojuegos: “Emotiv Epoc es un hardware interfaz cerebro-ordenador y está formado por un total de 14 sensores situados en distintas partes de la cabeza, además del giroscopio para controlar la cámara o cursor. El dispositivo viene acompañado de la aplicación EmoKey con la que se puede definir atajos de teclado, o sea traducir esos atajos a expresiones y pensamientos. Al igual que muchas interfaces de su clase, conecta con nuestras emociones y hace uso de ellas para controlar personajes de videojuegos, y lo hace gracias a sus sensores neuronales capaces de detectar las señales eléctricas producidas por el cerebro. Viene de la mano de Emotiv Systems, una compañía de neuro-ingeniería que ha desarrollado una interfaz avanzada para entornos digitales capaz de leer órdenes directas del cerebro. EmotivEPOC toma estas órdenes, responde a nuestras emociones y permite controlar objetos con el poder de la mente… ”