El efecto Baader-Meinhof, también conocido como ilusión de frecuencia o fenómeno de frecuencia, es un sesgo cognitivo en el que una persona, después de aprender o notar algo por primera vez, comienza a percibirlo con mayor frecuencia en su entorno, creando la falsa impresión de que ese elemento ha aumentado su presencia en el mundo real.
¿Cómo funciona?
Este fenómeno se debe a dos procesos psicológicos principales:
– Atención selectiva: Una vez que tu cerebro “registra” algo nuevo, lo prioriza en la percepción cotidiana, haciendo que lo ignores menos.
– Confirmación de sesgos: Tendemos a recordar las instancias que confirman nuestra nueva conciencia, ignorando las que no.
No es que el mundo cambie, sino que tu filtro mental se ajusta, similar a cómo, al comprar un auto rojo, de repente ves autos rojos por todas partes.
Origen del nombre
El término surgió en 1994 en un foro en línea llamado St. Paul Pioneer Press, donde un usuario mencionó haber aprendido sobre el grupo terrorista alemán Baader-Meinhof y, al día siguiente, verlo en las noticias. Otro usuario lo llamó “síndrome Baader-Meinhof”, y el nombre se popularizó.
Ejemplos comunes
– Aprendes una palabra nueva (como “serendipia”) y la ves en artículos o conversaciones inmediatamente después.
– Ves un anuncio de un producto y luego notas ese mismo producto en la calle o en redes sociales.
– Notas un número como 11:11 en el reloj más de lo habitual tras pensarlo una vez.
Este efecto es inofensivo, pero puede influir en decisiones, como en marketing o en percepciones culturales. Si lo notas ahora… ¡bienvenido al club!