PAM (Privileged Access Management o Gestión de Accesos Privilegiados) es una solución de ciberseguridad que protege, controla y supervisa las cuentas con permisos elevados (administradores, raíz) dentro de una organización. Evita el uso no autorizado de estas “llaves del reino” para reducir robos de credenciales y brechas de datos.
Componentes clave de PAM:
- Gestión de contraseñas: Automatiza y rota credenciales complejas.
- Principio de mínimo privilegio (PoLP): Limita el acceso de los usuarios a solo lo necesario para su trabajo.
- Monitoreo y grabación de sesiones: Registra en tiempo real qué hacen los usuarios privilegiados.
- Acceso “Justo a Tiempo” (JIT): Concede privilegios solo cuando son necesarios y por un tiempo limitado.
¿Por qué es necesario PAM?
- Previene el robo de credenciales: Protege las cuentas más valiosas contra ataques.
- Cumplimiento normativo: Ayuda a cumplir normas de seguridad mediante auditorías detalladas.
- Protección de la red: Reduce el impacto de amenazas internas y externas.
- Gestión de terceros: Controla el acceso seguro de proveedores externos a sistemas críticos.
PAM vs. IAM
Mientras que IAM (Identity and Access Management) gestiona el acceso de todos los usuarios de la empresa, PAM se especializa en asegurar las cuentas con altos privilegios.